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¿Tienen sangre los insectos?

Álvaro R. decía que pisó un saltamontes y salió un líquido anaranjado... ¿es su sangre?.

En realidad, los insectos (y otros grupos de artrópodos, moluscos, etc.) no tienen exactamente sangre, sino un líquido parecido que se denomina "Hemolinfa" ("Hemo" significa sangre).

Este líquido tiene colores muy variables, desde anaranjado a verdoso, habiendo casos en que es incoloro. Su color es debido a diferentes pigmentos, la mayoría de los cuales dependen de la alimentación del insecto.
Muchos insectos tienen una hemolinfa de color azul verdoso y esto es debido a que en ella abunda un pigmento llamado "Hemocianina".

Además, este líquido no está permanentemente en el interior de vasos, como ocurre con nuestra sangre, sino que se vierte en cavidades corporales y baña los tejidos.

¡Ojo!, cuando aplastamos un mosquito y deja una mancha roja... es sangre de la persona o animal a quien acaba de picar, no "sangre" del mosquito.

La hemolinfa es un líquido acuoso que contiene unas células llamadas "Hemocitos", que son de varios tipos y tienen funciones parecidas a las de nuestros glóbulos blancos y rojos.
Igual que la sangre de los vertebrados, la hemolinfa desempeña funciones esenciales para el organismo, fundamentalmente el transporte de sustancias, la coagulación y la defensa ante infecciones.


El principal detalle que hace diferente a la hemolinfa de la sangre es su capacidad para transportar oxígeno: mientras en los vertebrados, lo glóbulos rojos tienen como función esencial el transporte de oxígenos desde los órganos respiratorios hasta todas las células del cuerpo, gracias a una proteína denominada Hemoglobina, en la hemolinfa esta función apenas es importante en la mayoría de las especies.

Entonces, ¿cómo transportan los insectos el oxígeno hasta sus células?

Pues mediante un tipo de aparato respiratorio diferente, que se llama "sistema traqueal" y que está constituido por una extensa red de tubos microscópicos (tráqueas) que recorren todos los tejidos. Esta red tiene comunicación con el exterior mediante unos orificios llamados "espiráculos u ostiolos", a través de los cuales el aire entra y recorre los tejidos del organismo, permitiendo que éstos incorporen el oxígeno y expulsen el dióxido de carbono. Estos orificios suelen situarse a ambos lados del cuerpo, por lo que los insectos no respiran como nosotros, por la boca o nariz, sino a través de su tórax y abdomen.

Más detalles sobre este mecanismo respiratorio en el artículo "¿Cómo respiran los insectos?".

Por tanto, estos seres no necesitan del aparato circulatorio para el transporte de gases.


¿Tendremos pronto zoológicos de dinosaurios?


El libro de Michael Crichton "Parque Jurásico" (y después la película de Steven Spielberg) planteaba la posibilidad de que los dinosaurios fueran clonados a partir del ADN que podría encontrarse en el interior de mosquitos



La suposición planteada por Crichton era que ciertos mosquitos que habían extraído sangre a dinosaurios podrían haber quedado atrapados en la resina de ciertos árboles (algo que seguro ocurrió muchas veces, lógicamente).
Con el tiempo, esta resina habría fosilizado, formando ámbar y en el interior de éste se encontrarían los insectos perfectamente conservados y con sangre de algún dinosaurio en su estómago (ésta es la parte más difícil de creer, ya que es casi imposible que la sangre haya podido mantenerse prácticamente intacta durante muchos millones de años).

El siguiente paso sería extraer el ADN, clonarlo en óvulos de reptiles actuales y producir nuevos individuos a partir del mismo.
Así se podrían "crear" especímenes de todos aquellos grandes reptiles cuyo material genético se hubiera conservado.

En el siguiente enlace accederás a un fragmento de la película donde se explica este proceso:



Hay poco que objetar a esta teoría, salvo la lógica dificultad para encontrar ADN de hace al menos 65 millones de años en un buen estado de conservación. Además, dicho ADN jamás podría estar completo y sin daño. El libro soluciona este problema argumentando que los fragmentos perdidos se podrían sustituir con ADN de anfibios, que es muy similar al de los reptiles (coinciden en más de un 99%).




Entonces, ¿por qué no se ha hecho aún?

La ingeniería genética ha avanzado mucho más, como otras ciencias, en los aspectos teóricos que en los prácticos, ya que para llevar a cabo los experimentos que plantean los científicos se necesitan tecnologías que aún no se han desarrollado o se encuentran en sus inicios.
La clonación de animales es algo que ya ha logrado hacer la ciencia en varias ocasiones, pero con ADN extraído de individuos muertos hace poco tiempo y conservado en las condiciones adecuadas.

Lo que aún falta es encontrar ADN de dinosaurio en buenas condiciones, algo muy difícil, ya que es una molécula bastante inestable y se fragmenta con facilidad, sobre todo en el estómago de insectos. Se cree que no es posible que esta molécula se mantenga de forma idónea durante millones de años.

Además, recomponer completamente ADN con fragmentos de otras especies es algo que aún no se ha conseguido.
Por si esto fuera poco, aún habría que introducirlo en óvulos y provocar el desarrollo de estos "in vitro", un proceso también muy complejo y que aún no se ha investigado lo suficiente.

Para llevar a cabo estos procedimientos se necesitarían grandes inversiones y tiempo, y hoy día las prioridades de la ingeniería genética van por el camino de la medicina, que es donde gobiernos y empresas están dispuestos a invertir grandes cantidades.

Aunque quién sabe si en un futuro no lejano, algún grupo de millonarios excéntricos podrían decidirse a invertir en algo así, como ocurre en la historia de M. Crichton... yo creo que esto ocurrirá, aunque no sabemos cuándo (una mayoría de científicos, sin embargo, opina que esto jamás será posible).

De momento, ya hace algunos años, se ha encontrado tejido blando de dinosaurio en bastante buen estado, en concreto partes de la médula ósea.


(ver noticia en mi blog "Noticias con ciencia")

Esto indica que, en las condiciones adecuadas, los tejidos blandos pueden conservarse muchos millones de años. La cuestión es seguir encontrando este tipo de restos, que lógicamente serán muy raros.

Sin embargo, es cierto que aún no se puede pensar en la clonación de dinosaurios, ya que sería necesario hallar células intactas, algo que de momento parece muy improbable.

Sin embargo, la ciencia sigue avanzando...



La mayor serpiente que ha existido


Se trata de la Titanoboa cerrejonensis, cuyo fósil fue hallado en una mina colombiana llamada Cerrejón


Como su nombre indica, pertenece al grupo de las boas, aunque vivía en zonas acuáticas, como las actuales anacondas, en los bosques tropicales existentes hace unos 60 millones de años, en lo que hoy día es Colombia.

Los restos fósiles hallados han permitido determinar que el espécimen tendría una longitud de unos 15 metros (como un autobús) y debía pesar aproximadamente 1200 kg.
Se cree que probablemente se alimentara de los cocodrilos de la época (si viviera hoy día podría tragarse una vaca sin problemas y un ser humano sería un aperitivo).
En la foto se puede observar una de sus vértebras comparada con la de una anaconda (delante, más clara), la mayor serpiente actual, lo que nos puede dar una idea sobre su tamaño.

Este enorme animal, sin embargo, no era extraordinario en su época, pues es contemporáneo de los grandes dinosaurios, como Gigantosaurus, Iguanodon, Spinosaurus, Triceratops o Tiranosaurus.

Su presencia en la zona indicada permite afirmar a los investigadores que el clima entonces era muy cálido, con temperaturas medias superiores a los 30º C, ya que un animal de sangre fría de ese tamaño solamente podría sobrevivir en esas condiciones.

Entre las serpientes actuales, las que alcanzan mayores tamaños son la anaconda y la pitón reticulada, especies de las que se han documentado ejemplares con más de 6 m. de longitud (se habla incluso de individuos de longitud superior a los 8 m.).

Aunque existen numerosas leyendas que afirman que existen o han existido en tiempos cercanos anacondas o pitones de 10 m. de longitud e incluso más, hay que pensar que no se trata más que de rumores exagerados sin fundamento, pues en ocasiones aparecen noticias sobre gente que ha matado un ejemplar de 12 ó incluso 15 m., pero jamás se ha podido comprobar de forma fehaciente.

En el libro "Guiness" se recoge que la serpiente más larga jamás encontrada fue una pitón reticulada, capturada en Indonesia a principios del siglo XX. Se afirma que superaba los 10 m. de longitud, pero zoólogos escépticos han señalado que probablemente lo que se midió fue la piel del animal tras extraerla y se sabe que ésta es bastante flexible, por lo que seguramente se estiraría bastante a la hora de tomar las medidas.


Pitón reticulada
(commons.wikimedia.org)

Criogenización: ¿ciencia o ficción?


La criogenización, criogenia o criopreservación (kryos, en griego, significa frío), consiste en conservar un cuerpo muerto mediante temperaturas muy bajas, con objeto de que pueda ser devuelto a la vida cuando la ciencia esté en condiciones de hacerlo


La tecnología actual aún no está en condiciones de garantizar la vuelta a la vida de un ser vivo criogenizado y, aunque hay quien cree que no falta mucho, la mayoría de los científicos afirman que se está muy lejos de conseguirlo.

Técnicamente, consiste en introducir un cuerpo muerto en nitrógeno líquido, a una temperatura de aproximadamente -190ºC.

La primera condición para que en el futuro pueda recuperarse la vida en cuerpos muertos es que la criogenización debe hacerse inmediatamente tras la muerte. Además, el cuerpo debe conservarse en unas condiciones especiales para que no sufran daño los tejidos, conserven sus propiedades y puedan recuperar su funcionamiento.
Esto resulta especialmente complicado en el caso del tejido nervioso, pues no sólo se trata de que vuelva a funcionar, sino que conserve los datos almacenados durante la vida, principalmente las capacidades básicas (hablar, andar, etc.) y la memoria.

Muchos científicos consideran que es imposible preservar el tejido nervioso con su información almacenada, ya que la congelación provoca tales daños en los tejidos que, aún en el caso de que sus células pudieran recuperar sus actividades vitales, en ningún caso la información contenida en ellas podría conservarse intacta. En este punto es donde se encuentra el gran debate y la clave de las investigaciones actuales, ya que la memoria, la identidad y otras funciones cerebrales complejas se supone que son almacenadas mediante sustancias químicas, sin que aún se conozca exactamente de qué modo. Por ello, en tanto no sean descubiertos los mecanismos bioquímicos implicados en dichos procesos, no será posible investigar sobre la forma de mantenerlos intactos durante la criogenización.

A pesar de ello, existen varias empresas (en USA) que por un módico precio (de 50000 a 150000 $, dependiendo de si se congela sólo la cabeza o todo el cuerpo) te criogenizan, custodian tu cuerpo y se comprometen a devolverte a la vida cuando sea técnicamente posible. Las tres principales son Alcor, Cryonics y Transtime.
Parece ser que ya hay numerosas personas que se han sometido al proceso (se ha hablado de que Walt Disney es una de ellas). Para salvar la dificultar de la recuperación del tejido nervioso, estas empresas oxigenan el cerebro tras la muerte para evitar que las neuronas sufran daños irreversibles antes de ser congeladas. Por eso, consideran que no ha habido muerte cerebral y que por ello será posible la recuperación de la vida.

En España funciona la Sociedad Española de Criogenización, que tiene más de 100 socios y se dedica a asesorar a aquellas personas que desean ser criogenizadas. Se sabe de varios españoles que se encuentran en dicho estado

El siguiente enlace lleva a la primera parte de un interesante documental sobre la criogenización, centrándose en las actividades de la principal empresa dedicada a ello, Alcor.



¿Qué "capacidad" de nuestro cerebro usamos?





Más que capacidad del cerebro humano habría que hablar de potencial.


El cerebro pesa alrededor de 1,4 kg y contiene unos cien mil millones de neuronas, que poseen unas prolongaciones con las que establecen billones de conexiones entre ellas. Se ha calculado que estas prolongaciones tienen una longitud total de unos 150.000 km...

Esa afirmación que casi todo el mundo da por cierta, según la cual sólo utilizamos un 10-12% de nuestro cerebro, es un mito como otros muchos que circulan por ahí. Alguien lo dijo (se dice que fue Einstein, aunque en tono de broma), sonó bien, y todo el mundo lo asume como cierto.

En realidad, y como es lógico pensar, usamos todo el cerebro, lo que ocurre es que seguramente no todo su potencial.

Para entender esta afirmación, comparemos el uso que hacemos del cerebro con el de nuestro ordenador. Los ordenadores que tenemos en casa son increíblemente potentes hoy día, pero utilizamos sólo una pequeña parte de esa potencialidad, la que necesitamos en cada momento (un ordenador inferior al que cualquiera tenemos en casa controló toda la misión que envió al ser humano a la luna). Sin embargo, mientras chateamos están funcionando todos los circuitos del aparato.

Esto es lo que sucede con nuestra masa encefálica: la empleamos para cubrir todas nuestras necesidades, tanto conscientes como inconscientes, pero no más, ya que el funcionamiento de los seres vivos se rige por el principio de máximo ahorro energético.

Con la musculatura pasa algo similar y si necesitamos conseguir un mayor rendimiento, debemos entrenar para desarrollar los músculos hasta que puedan proporcionar la potencia que les exigimos (todo dentro de unos límites, claro).



¿Cómo aprovechar más las potencialidades de nuestro cerebro?

Entrenando, es decir, trabajando las posibilidades de cálculo, análisis, memoria, etc. Así se consigue ser más "inteligente", aunque esto de la inteligencia es un concepto muy relativo.

Igual que ocurre con los músculos, el entrenamiento desarrolla las capacidades cerebrales, haciendo que se establezcan y funcionen nuevas conexiones entre las neuronas y aumentando así su "potencia". Así, hay personas capaces de recordar los nombres, apellidos y teléfonos de numerosas personas, o de hacer multiplicaciones, divisiones o raíces cuadradas con muchas cifras mentalmente y en un momento...



(gracias por la pregunta, José Luis)

El juicio "del mono"


John Scopes, profesor de secundaria, fue detenido el 5 de mayo de 1925 por enseñar la evolución utilizando un libro de texto que se basaba en las ideas del libro de Charles Darwin “El Origen de las Especies”

 
John Scopes
(en.wikipedia.org)

Scopes, profesor de Historia Natural en la "High school" de una pequeña localidad del estado de Tennessee (USA), fue acusado de violar una ley del estado en la que se decía que era ilegal enseñar en las escuelas públicas teorías que negaran la creación del hombre según se explica en la Biblia, lo que afectaba directamente a la teoría evolutiva de Darwin.
Al poco tiempo fue sometido a juicio por ello.

Los periódicos se hicieron eco del hecho y convirtieron el juicio en todo un acontecimiento a nivel nacional, hasta el punto de que el día de su inicio unas 1.000 personas abarrotaron la sala del tribunal y muchas más se quedaron fuera, con pancartas contra Scopes y a favor de la Biblia.

Clarence Darrow y William J. Bryan
(en.wikipedia.org)
Esto también se debió en parte a las personalidades que actuaron como abogados principales del proceso: William J. Bryan, varias veces candidato a presidente de los Estados Unidos y reconocido conocedor de la Biblia, se prestó a dirigir la acusación, y Clarence Darrow, el abogado más famoso del país, la defensa.


La prensa bautizó el caso con el nombre que lo identificaría para siempre: "El juicio del mono" (En los Estados Unidos se conoce como "The Scopes Trial").
"What Would Their Verdict Be?" cartoon
ehistory.osu.edu
El caso para la fiscalía era muy claro: con el testimonio de los alumnos probó que Scopes enseñaba la teoría de Charles Darwin, y que esto constituía una violación a la ley de Tennessee. En este tramo, Darrow sólo le preguntó a un alumno si le parecía que su profesor enseñaba cosas perversas o malas. El chico dijo que no. Los científicos que la defensa propuso como testigos dirían que la ley era injusta pues no se podía tomar a la Biblia, que es un texto religioso, como si fuese un libro de ciencias. Pero Darrow tuvo serios problemas cuando el juez rechazó esos testimonios por impertinentes.

Darrow decidió entonces dar batalla en el terreno de sus oponentes y llamó como testigo al mayor experto en la Biblia que se encontraba presente, es decir al propio fiscal. Bryan, confiado, aceptó y se estableció un cara a cara muy intenso en el que Darrow consiguió demostrar lo absurdo de interpretar la Biblia al pie de la letra y puso en evidencia a su colega.

Darrow pidió un veredicto inmediato. El final fue transmitido por radio a todo el país. En 8 minutos, el jurado declaró a Scopes culpable, lo multó con 100 dólares y una fianza de 500 dólares.
Tras el fallo, Darrow apeló, pues buscaba que un tribunal superior dijera que la ley antievolución era inconstitucional.
Cinco días después, el fiscal Bryan se recostó a dormir una siesta de domingo y murió. La diabetes y la humillación pública sufrida lo lo vencieron. El 14 de enero de 1927, la Corte del estado redujo la multa a un dólar y evitó pensar el asunto en profundidad. Dijo: «No es conveniente prolongar este caso tan extraño».
La ley no se aplicó más.

Bastantes años después, en 1955, se estrenó una obra de teatro basada en el juicio, que se tituló "Heredarás el viento".



Este título se tomó del libro de los Proverbios de la Biblia, donde dice (11, 29):

«El que perturba su casa, solo heredará el viento, y el insensato, será esclavo del sabio de corazón».



Con dicho título se pretendió resaltar la intervención del fiscal Bryan, que había enardecido a las masas en contra de Scopes defendiendo la interpretación literal de la Biblia y que tras el juicio quedó en evidencia ante las preguntas de Darrow, pasando de ser una persona famosa y aclamada a pasar sus últimos días avergonzado y sin el apoyo de la gente que antes le veneró.


En 1960, el director Stanley Kramer rodó una excelente versión versión cinematográfica.



¿Cuánto mide un cromosoma humano?


Si pudiéramos estirar totalmente un cromosoma humano y medir su longitud, tendría aproximadamente unos 5 cm...


Es importante tener en cuenta que los cromosomas humanos no tienen todos el mismo tamaño. Pero, realizando un cálculo aproximado, ésta podría ser la longitud aproximada.


mbnet.umn.edu


Pero vamos a ver los cálculos que que, de forma aproximada y simplificando ciertos datos, podemos realizar para determinar de forma aproximada la longitud de un cromosoma de tamaño medio, a partir de los datos que se conocen sobre el ADN:

Conceptos necesarios para entender de qué hablamos
El ser humano posee 46 cromosomas en el núcleo de cada una de sus células (23 parejas), pero en condiciones normales no pueden ser vistos ni al microscopio (ni siquiera los microscopios actuales más potentes son capaces de obtener imágenes en las que se puedan apreciar claramente), pues se encuentran "desenrollados" y entremezclados, formando una masa oscura, que es lo que vemos en el interior de núcleo.
Solamente se encuentran organizados y se pueden reconocer como tales cuando una célula comienza el proceso de división (mitosis).

Cada cromosoma está formado esencialmente por una larga molécula de ADN (constituida por dos cadenas arrolladas entre sí formando una doble hélice). Esta molécula se encuentra "superenrollada", es decir, se enrolla sobre unas proteínas llamadas histonas para formar una especie de "collar de perlas", ya que lo hace a tramos, dejando un pequeño espacio entre una y otra, de manera que se forman pequeños bultitos unidos por una especie de hilo fino).
Este collar de perlas, a su vez, se vuelve a enrollar varias veces para dar lugar a una estructura en forma de bastoncito doble (doble porque cuando lo vemos así la célula se va a duplicar y lo primero que ha hecho es duplicar su ADN, por tanto, se trata de dos unidades idénticas, que se separarán e irán a parar a cada una de las dos células que se formarán al final de la mitosis) denominada cromosoma (como se puede comprobar en el dibujo).

Cell, chromosomes and DNA
sciencelearn.org.nz
Cuando no forma cromosomas, el ADN se encuentra menos condensado, formando hilos desmadejados, pero conservando un alto grado de "empaquetamiento", ya que es el único modo de que 46 hilos extraordinariamente largos puedan encontrarse en el interior de una bolsa tan diminuta como el núcleo (que sólo puede verse al microscopio como un puntito oscuro en el interior de la célula).

Empecemos con los números
Una cadena de ADN está formada por la unión de millones de moléculas sencillas llamadas nucleótidos, igual que una cadena de está formada por muchos eslabones.

Se ha estimado que, por término medio, cada cromosoma está formado por unos 150 millones de pares de bases, es decir, cada una de las dos cadenas del ADN contiene 150 millones de nucleótidos.

Si la longitud de cada nucleótido es de 0,34 nm (nanómetros, que equivalen a la milmillonésima parte de un metro), la longitud total del cromosoma será de: 150000000 x 0,34 = 51000000 nm, es decir, 0, 051 metros (5,1 cm).

Hasta aquí, para un solo cromosoma.
Sigamos...

Si tenemos en cuenta que en un cuerpo humano hay, por término medio, entre 50 y 75 billones de células y la gran mayoría de ellas tiene un núcleo con 46 cromosomas en su interior, podemos hacer el siguiente cálculo:

yorku.ca
El ser humano posee 46 cromosomas en el núcleo de cada una de sus células (23 parejas), pero en condiciones normales no pueden ser vistos ni siquiera con el microscopio más potente, pues se encuentran "desenrollados" y entremezclados, formando una masa oscura, que es lo que vemos en el interior de núcleo.
Solamente se encuentran organizados y se pueden reconocer como tales cuando una célula comienza el proceso de división (mitosis).
Entonces, se pueden observar al microscopio. Si se fotografían, se colorean las fotos y se colocan en orden y emparejados, tenemos un gráfico denominado "cariotipo" (foto).

Resumiendo
Por tanto, 46 cromosomas, a 5,1 cm cada uno, nos da un total de 2,346 m.

Ojo! estamos hablando de la molécula de ADN, que está formada por dos cadenas arrolladas en forma de doble hélice. Si las cadenas estuvieran separadas, en realidad habría más de 4,5 m.

Pensemos un momento: en el núcleo de cada una de las células de nuestro cuerpo hay más de 2 metros de ADN (!!!). 
¿Cómo es posible que quepa en una esfera tan pequeña como el núcleo?.
Esto es debido a que este hilo es extraordinariamente fino (tiene sólo 2 nm de grueso) y se encuentra sumamente plegado (como si tomamos un hilo de coser de 2 metros y hacemos una bolita con él), como hemos explicado antes. Sólo por eso es posible.


Entonces, ¿cuál es la longitud total de todo el ADN que tenemos en nuestro cuerpo?
Si terminamos de hacer números:
2,346 m. x 50.000.000.000.000 = 113.300.000.000.000 m (!!!), es decir, más de 113 billones de metros, o lo que es lo mismo, 113.300.000.000 km (más de 113 mil millones de km !!!).
Increíble, ¿verdad?.


El insecto más grande


En el año 2008, el Museo de Historia Natural de Londres presentó un espécimen de "Phobaeticus chani" como el insecto más grande del mundo


Esta especie, desconocida hasta la fecha, fue encontrada en las selvas de Malasia y pertenece al grupo conocido como "insectos-palo".

species.asu.edu

El ejemplar recogido tenía un cuerpo de 35,7 cm de longitud, pero con las patas y antenas extendidas medía nada menos que 56,7 cm.

Así, ha superado al que hasta entonces ostentaba el récord de insecto más grande, que era un ejemplar del mismo género, "Phobaeticus kirbyi", que mide 3 cm menos en total.

Sin embargo, cuando se pregunta por el insecto más grande del mundo, solemos pensar en otros, principalmente en los grandes escarabajos (coleópteros), que aunque no alcanzan ni la mitad de la longitud de los insectos palo gigantes, son mucho más corpulentos y pesados, por lo que dan tienen el aspecto de ser más grandes (y lo son si se tiene en cuenta el volumen o el peso), aunque no lo sean en longitud.


Titanus giganteus
cuteandweird.com


Así, el "Titanus giganteus", perteneciente a la familia de los longicornes (Cerambycidae) o escarabajos de largas antenas, mide unos 17 cm de longitud y pesa hasta 80 g.

Otros escarabajos del grupo de los "rinocerontes" (caracterizados por poseer un largo cuerno frontal que le sirve para las luchas entre machos) pueden ser de un tamaño similar e incluso algo mayores. 


En la segunda foto, que tomé hace unos años en Costa Rica, se observa uno de estos escarabajos, que allí llaman "hércules" (aunque es una especie de los denominados escarabajos rinoceronte) y que se notaba enormemente pesado (seguramente su peso estaba cerca de los 100 g), aunque era algo más pequeño que el titanus.


Pero aún quedan por descubrir muchas especies nuevas de insectos y quién sabe si dentro de poco aparece alguna de mayor tamaño. No sería extraño, pues sólo de insectos palo se estima que existen alrededor de 3000 especies diferentes en el planeta

Sin embargo, causa tristeza pensar que se trata de una búsqueda contra-reloj, pues casi con toda seguridad estén desapareciendo muchas especies aún desconocidas de insectos a medida que se van destruyendo sus hábitats naturales.      






Recuerda:

Los insectos son invertebrados pertenecientes al filum Artropoda (con patas articuladas), se reconocen por poseer 3 pares de patas y constituyen el grupo de seres vivos más abundante en el planeta.

Dentro de los insectos, el orden Coleoptera incluye a todos los que vulgarmente llamamos "escarabajos" y es el más numeroso de todos los grupos, con más de 350000 especies conocidas hasta la fecha.


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